jueves, 28 de noviembre de 2013

Crónica de la salida 2013

Me habían encomendado escribir la crónica de esta página y estaba llegando a un punto peligroso en lo que se refiere a la elaboración de la misma. Dicen que las cosas hay que hacerlas a su tiempo y yo me había relajado demasiado, así que no sé si mi memoria dará de sí lo suficiente como para reflejar todos los momentos vividos con un puñado de amigos en la media ladera de Sierra Nevada, en un lugar denominado Refugio del Calvario comúnmente conocido como “La Cucaracha”.
La fecha de subida se había fijado para el 19 de octubre un mes antes en arduas reuniones celebradas en el mesón “Accitano” y en “El Puntal”.
En la semana previa al día señalado pareció que todos los hados se habían confabulado para complicarme la vida. Complicaciones que llegaron hasta las 22:00 horas del día 18, tiempo en el que, saboreando una cerveza fría y una tapa caliente con mi amiga Amalia, mientras los del teatro desmontaban, decidí que a partir de aquel momento me dedicaría a saborear cada instante, cada minuto de los días que estaban por llegar.
Y así fue. Saboree el preparar la mochila esa noche, el levantarme a las cinco y media de la mañana sin despertador, el beso a Nina que entre sueños me recordaba las pastillas, el paraguas…la caminata hasta el Montecristo, el encuentro con mi compadre, el Xuxo, Enrique, Jose “El Reloj” y dos nuevos fichajes: Jonathan y su hijo de diez años Javier… Alfonso, Pedro, Enrique y su hermano Oliver…
Por algunas circunstancias llevábamos coches suficientes como para no tener que tomar el autobús a Güéjar Sierra, no obstante hicimos una breve parada en Casa Isla del Zaidín para esperar “al que faltaba”: mi hijo, el Rodrigo, que llevaba una semana haciendo los preparativos para este día.
Así que tras una breve parada en Güéjar Sierra para aprovisionarnos de pan y tortas (buenísimas), estábamos en el Barranco de San Juan a las 9 o algo así…tengo que decir que como siempre que recorríamos el camino hacia el barranco, me vino a la mente el recuerdo del pastor (no me acuerdo de su nombre) con el que todos los años teníamos un breve encuentro y recordábamos épocas pasadas y claro… este año no podía ser menos… allí estaba, como siempre, igual de joven (92 años… yo no me lo creo), acartonao, hablando de putas y de sus años mozos…
La vereda de la Estrella nos recibió solitaria, espléndida como ella sabe. Tras la primera cuesta mis ansias por abrir camino las cambié por un cómodo último puesto, sin prisas,  en la compañía de mi compadre. Mi compadre…, cúmulo de sabiduría, risas y ternura, casi diez años menor que yo y sin embargo con capacidad para ir aprendiendo de él y seguir sus consejos. Y así transcurrió la vereda y luego la Cuesta del los Presidiarios, sin prisa, charlando… poniéndonos al día en todo (no comment..). Es bueno no tener prisa aunque ello te haga llegar casi una hora después a la Cucaracha.
La Cucaracha, lugar emblemático donde los haya, lugar al que acudir siempre para encontrar recuerdos, paz… donde poder ser uno mismo con la naturaleza, donde probarte cada año que puedes, donde los sonidos, los colores, los olores, te sumergen en lo más profundo de uno mismo. Ahí nos encontrábamos a las 12:30 y por no tener qué hacer decidimos ir sacando todas las viandas preparadas para la ocasión y empezar el almuerzo algo más temprano.
Después del almuerzo y tal como nos tiene acostumbrados desde hace varios años, el Xuxo de marchó con su cuñado Enrique dejándonos huérfanos en aquella inmensidad. El Xuxo, cabroncete donde los haya pero sin el que mi vida no podría ser la misma. “Estás visitable?” y tras un largísimo toque de timbre me espera con un chupito de ron Barceló y una hora de conversación.
La marcha del Xuxo fue señal para la diáspora, nos dispersamos. Unos por agua al Aceral, otros por leña… Antonio, Alfonso y yo decidimos, tras venir del Aceral, subir siguiendo las señales del sendero Sulayr hasta la Acequia del Tío Papeles y seguir su vieja senda allá donde la luz de la tarde nos permitió. Más paisajes conocidos y más sensaciones recordadas.
La noche única… chimenea encendida, poco humo, mucha comida y buena bebida… qué más quieres compadre?.... me callo.
La mañana llegó pronto tras una noche de tablas duras pero plácida. Rodrigo nos dejaba también. Rodrigo… mi hijo, acompañándonos todos los años, enamorado de la Cucaracha, mi salvación (es el que lleva la mochila con más peso...) pero es el que más disfruta el puñetero.
La vuelta como siempre por el Barranco del Aceral, Barranco de Lucía, cruce de los ríos… Me sorprende ver la capacidad de esfuerzo de Jonathan y su hijo Javi, así como de Pedro que en la tediosa vuelta nos sacaron alrededor de una hora en el camino de vuelta. Camino en el que, además de los típicos padres con niños, madres, titas, novios, novias, amantes, andantes, corredores y otras hierbas, hubo un encuentro no por esperado menos sorprendente: Darío. Darío…, el mejor músico de música andina que conozco. El de la filosofía de vida, el de la continua búsqueda de no saber bien qué… personaje imprescindible en estos y otros lares.
La llegada al barranco de San Juan fue muy deseada pues tras ella llegó el encuentro con los restantes miembros del grupo: Ernesto con su mujer Rosa y Genaro con Melvin. Ellos eran los que nos trajeron la bendición celestial en forma de barbacoa con todo el colesterol del mundo, pero buena como ella sola. En una barbacoa transportada previamente por Jose “El Reloj” y bajo un puente sobre el Geníl se montó el almuerzo que todos estábamos esperando.
Jose “El Reloj”: el verdadero espíritu de la excursión. El que se desvela por preparar las cosas, el coche, las camisetas. Con una sonrisa perenne y una disposición encomiable…. gracias Jose.
Así transcurrió la salida y así la cuento… decidí vivir cada momento y lo viví y lo saboreé… hasta el último minuto en que Genaro me dejó en casa tras unas copas en el Chaparral y en el mítico Agustín… en Maracena.


sábado, 23 de noviembre de 2013

Fotos de Alfonso

Acaba de mandarme Alfonso Torregrosa unas fotos que las he colgado en esta dirección:

Fotos de Alfonso

Están muy chulas

sábado, 2 de noviembre de 2013

Ya subimos

Así es... ya subimos y me ha tocado hacer la crónica de esta subida (también de la bajada)... y en ello estoy. Lo que pasa es que la memoria, a estas alturas de la película, es algo voluble, más que volátil y estoy tratando de ordenar más que mis pensamientos, mis impresiones, para reflejarlas lo más fielmente posible.
Mientras tanto y visto que estáis impacientes os dejo este enlace en el que he colgado las fotos que hice y en el que puedo colgar las fotos que me mandéis (acordaros... Jonathan-Alfonso-Enrique-Pedro-Joseee desde Córcega un abrazo).
Bueno el enlace en cuestión es este:
https://plus.google.com/photos/114308859763176868400/albums/5937969529792091873?banner=pwa

Que os aproveche.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Otro año... nueva fecha

Pues sí.... hace una semana más o menos que de nuevo se reunió el Cónclave, como siempre alrededor de unas cervezas que ayudan al entendimiento y la puesta en común.

Fecha? ---   19 - 20 de octubre de 2013  --

Parece ser que esta vez el grupo será más nutrido (esto se anima) pues, además de los ya habituales (no digo nombres vaya que se me olvide alguno... estamos ya mayores, jejeje), es muy posible que se integren un grupo de jóvenes del Espacio Joven de Maracena.
Así que a desempolvar botas y mochilas que ya mismo estamos subiendo.
Muchos me habéis insistido en que publique esta entrada. Como veis se pueden hacer comentarios, así que animaros y escribid qué os parece... vendréis, no vendréis...lo que se os ocurra.
Venga que escribir no pica.
Mucho ánimo.